lunes, 16 de septiembre de 2013

Coqueta. Lágrimas, canciones y muchas interrupciones.

Iniciaban los años ochenta y el ahora desaparecido cine piojoso La Villa estrenaba la película Coqueta. La paisanada que emocionada asistía, aprovechaba para entrarle duro a los tacos de suaperro que vendían en un local contiguo a las taquillas. Uno que otro pedía que se los envolvieran con su pápalo quelite y harta cebolla para echárselos adentro viendo la película. Unas ñoras más abusadas ya llevaban preparadas las tortas de chorizo que dejaban apestando toda la sala.

Un viejo panzón ni siquiera se esperaba a que apagaran la luz para pegar su chiclote debajo de la butaca. Unos chamacos escapados de la secundaria se sentaban hasta atrás, los noviecillos pedían que los dejaran en la orilla, los otros subían sus patotas en el respaldo de los de adelante.

Se apagaban las luces y comenzaban los cortos. Primero el reestreno como por milésima vez de Por mis Pistolas con Cantinflas, luego Ok, Mister Pancho con la India María y para terminar un bodrio de Sasha Montenegro sin ropa que sacaba de onda por no ser para los chamacos. Luego de pasar la vergüenza empezaba la película.

Pedrito Fernández es el primero en salir. Ya no es el mocoso que andaba con la escuincla de la mochila azul. Pedrito ya ronda los quince añejos. Como es un burro en la escuela, le paga a su profesor para que le dé unas clases particulares. Pedrito conoce a la hermana menor del maestro, la chula Lucerito y dice ¡De aquí soy! (mientras la muchachada en el cine exclama ¡Iuuuuuuu!)

Pedrito por querer impresionar a la chica teletón (o sea Lucerito) hace tontería y media como caerse de la bici o chocar un carro; para su buena suerte tiene unos papás super alcahuetes. El público asistente comienza a murmurar ¿A qué hora canta Pedrito? Mamá ya quiero que cante la de Coqueta ¡Shhhh! Cállense y dejen ver la película, ¿Pos qué ves la película con las orejas güey?

Como si los hubiera escuchado, el chamaco Fernández se avienta con su voz chillona - la cual no le ha cambiado mucho - la rola de Ojos grandes con los coros espantosos de sus cuatachos. Y ya entrado en gastos se avienta otra cancioncita pero con sus amigos haciendo la finta de que tocan instrumentos, escena que recuerda los playbacks chafas del programa Siempre es lo mismo. Ya que el guión no da para más, Lucerito pide el micrófono para echarse también unos gorgoritos.

En el cine piojoso la gente no deja de estar cuchicheando, Mire mamá ahí es donde quiero ir, ¿Dónde es eso mija? Se llama Reino Aventura má ¡Oh que la chin...dejen escuchar a Lucerito! ¡Aquí huele a chorizo! 

Llega el cumple de Lucerito y la banda de Pedrito ameniza con una música que parece sacada de una película pornográfica de tres pesos ¡Y por fin! Llega el momento por el que todos pagaron el boleto ¡Pedrito canta Coqueta!

Los chamacos de la fila de enfrente levantan las manos y cantan al unísono "Coqueta, te digo cuando vas en bicicleta, cuando subes la banqueta, cuando te veo bailaaaar". Aplausos y más aplausos. Pero ¡Zas! Con la emoción la anfitriona se desmaya, la llevan con el doctor SIMI y les dan la mala noticia de que pronto va a pelar gallo.

Las señoras lloran. Unas por la desgracia y otras por la cebolla de los tacos de suaperro ¿Por qué será que las producciones mexicanas siempre tienen que terminar en tragedia? ¿Por qué no pueden ser felices para siempre como en los churros gringos? A fuerzas hay que sufrir, sino no sabe.

Pedrito le lleva serenata por última vez a Linda Blair, perdón a Lucerito que vaya a usted a saber que enfermedad tiene porque parece la niña de El exorcista.

Sigue el parloteo en la sala ¿A poco si se va a morir Lucerito? Oh pues deja ver qué pasa mija ¡No le hagan! ¡Que se quede con Pedrito! ¿Ya no va a cantar otra vez Coqueta? ¡Shhhh, dejen oír!

Ni maíz paloma, Lucerito pasa a mejor vida. Pedrito se queda solo y lo último que se escucha en el cine antes de que prendan la luz es ...Nomás me trajiste a sufrir ¿Ya no quedan tacos?

domingo, 4 de agosto de 2013

Parlando con Tin Tan. La entrevista imaginaria



Queridos lectores de Piojo Cinema con motivo del 40 aniversario luctuoso de Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés Castillo, mejor conocido como Tin Tan, les presento (rompiendo con la costumbre de hablar de malas películas), una entrevista imaginaria con quien para muchos es el mejor cómico mexicano de todos los tiempos, nuestro querido pachuco de oro.

 Para hacer posible este fantasioso ejercicio, los invito a que den rienda suelta a su imaginación. El escenario es el desaparecido centro nocturno conocido desde los años treinta como “El Patio” en el que tantas noches Tin Tan y su carnal Marcelo triunfaron arrancando las carcajadas del público.

Tin Tan ya nos espera sentado en la mesa más cercana a la pista. Llama con un silbido a la mesera. Le pide que se acerque para decirle algo al oído y con la picardía que lo caracteriza le roba un beso. Ella sonrojada le pide que cierre los ojos, él gustoso acepta y …¡Zaz! Recibe una tremenda bofetada que le voltea los ojos al revés.

TIN TAN: ¡Así me gustan! Ha de hacer el amor como las mulas ¡A patadas!

PIOJO CINEMA: Eso le pasa por andar de besucón. No por nada es el actor que ha besado a más actrices en el cine mexicano.

TT: No soy besucón carnalito. Lo que pasa es que soy trompudo y se me desparrama el hocico.Yo qué culpa tengo de que se me atraviese tanta chamaca de esas que están como Querétaro las pirinolas. Nomás hay que tener cuidado, porque mira valedor, el amor de las mujeres es como el del alacrán. Cuando ven un hombre pobre … ¡Paran la cola y se van!

PC: ¿Usted siempre ha sido tan ocurrente?

TT: Pues dicen mis nueve brothers que sí. Que de mi mamá heredé lo chistoso y simpaticón.

PC: Durante su carrera ha trabajado en cabaret, radio, cine y televisión ¿Qué es lo que más disfruta hacer?

TT: All my dear friend. De tocho morocho pero que haga reír y deje marmaja, dinero, morralla, money ¿You know? A mi me gusta la buena vida, los cadillacs último modelo, las pulseras de orégano, de oro puro pues. Y cuando no estoy filmando una película, disfruto irme con mi familia al majestuoso puerto de Acapulco a navegar en mi yate Tintavento.


PC: De no ser actor ¿Qué otra profesión le hubiera gustado tener?

TT: Pues seguro seguiría siendo locutor de radio y me la pasaría imitando a Jorge Negrete y al flaco entelerido Agustín Lara.Viera el exitazo que tenía mi programa. Un titipuchal de gente me esperaba todos los días afuera de la estación para saludarme. Eso carnalito, eso es felicidad. Y a pesar de tener los patines chuecos me hubiera gustado ser futbolista.

PC: ¿Cree qué hubiera podido ser profesional?

TT: Me canso ganso dijo un zancudo cuando volar no pudo, la pata se le hizo nudo...-  el actor interrumpe la frase y mira alocado a la fotógrafa de Piojo Cinema - ¡Oh la lá ! ¿Pero cómo no había visto a esta reina? Que re chulos ojos tiene y además tiene dos. Permitame ponerme a sus pies y darle un beso. Es una costumbre francesa, je, je. 

PC: ¿Pero no es usted mexicano?

TT: ¡Silabario! Clarín de órdenes. Soy de la capital, aunque luego digan que soy de Chihuahua. Por allá andaba en los años veinte, cuando a mi papá que trabajaba en aduanas lo mandaron a Ciudad Juárez, la meritita frontera con los United States. Ahí aprendí a parlar inglés y me hice amigo de unos carnavales muy cheveres, los pachucos. De ellos imité años después, la forma de vestir para mis presentaciones. Me ponía un tacuche de solapas anchas, pantalones con valenciana entubada, zapatos bicolor y sombrero con pluma de pavo real. Ni sombra me hacía el tal Robert Mitchum.


PC: ¿Alguna vez consideró aprovechar su fama para entrar a la política?

TT: ¡Naranjas agrias! ¡Never de limón! Nunca de los nuncas. Yo a los políticos les embadurno con miel la panza y luego les aviento un oso para que los lamba. Además acuérdese que en El rey del barrio, era yo un ratero tan malo que no era capaz de robarme ni un pañuelo.

PC: En las películas siempre lo vemos muy alegre ¿Qué entristece a Tin Tan?

TT: Me ponen triste las injusticias. Pero lo que más me revienta el buche son las guerras. No me gusta el despaparramiento de sangre.Yo solo he ido a la guerra de Corea.

PC: ¿No que está en contra de las guerras?

TT: ¡Por eso! “La guerra de Corea”, es el nombre de un bar en donde se la pasa uno bien suavena. Sirven unas cervatanas bien helodias. Pero yo no sé para qué tanto pleito. Si el mundo está muy ancho, está muy amplio, cabemos todos. No es como en la luna que cuando está en cuarto menguante están todos apretados.

Los acordes de un swing interpretados por la orquesta de Luis Arcaraz interrumpen la entrevista y Tin Tan como si tuviera un resorte en los pies salta hasta el escenario. El genial cómico se luce con sus mejores pasos y canta con estilo inigualable. Al terminar, la gente se levanta de su asiento y le da una carretada de aplausos. Tin Tan regresa a la mesa, pide una copa de champagne y brinda con nosotros.


TT: ¡Ah qué fino mezcalito! Hasta tiene burbujitas. Ha de ser de Tepatitlán - levanta su copa- Vino puro mata un burro, Tábaro Lázaro Reyes ¡El agua para los bueyes que tienen el cuero duro!

PC: Hablando de su forma de cantar y bailar. Varias bandas coinciden en decir que es usted un pionero del rock mexicano ¿Qué opina al respecto?

TT: Bueno, los muchachos me dicen Tin Tan porque en mí todo es música. Y no sé si sea el inventor de algo, yo nomás sé que me gustan el swing, el mambo, el cha cha chá y los boleros románticos con los que conquisto a mis changuitas. Además me encantan el Tiru lirulín y el tralalalalá.

PC: ¿Qué mensaje le envía a los fanáticos que tanto disfrutan sus películas?

TT: Que sigan riéndose mucho. La risa es la alegría de la vida. Busquen nomás lo más vital, nomás lo que han de precisar. Nunca del trabajo hay que abusar.

PC: Gracias por darnos la entrevista.

TT: ¿Tons qué? Vamos a comer pancita con Los Agachados ¿No?


FIN DE LA ENTREVISTA

lunes, 22 de julio de 2013

¡Sobreviví al 2012!

Audio Crítica piojosa

¡Discúlpenme por Deus! Pero está película es tan mala que prefiero gastar saliva que escribir sobre ella. Escúchenla por favor. No vaya a ser que el mundo se vaya al ca...rambas.

domingo, 7 de julio de 2013

Santo y Blue Demon VS Dracula y el Hombre lobo

Hoy en Piojo cinema presentamos un peliculón de luchadores producido por el mismísimo enmascarado de plata. Duelazo fílmico entre dos figuras de la lucha libre y una pareja de monstruos icónicos del cine de horror ¡Santo y Blue Demon vs Dracula y el hombre lobo!

La película empieza bien chipocles con una lucha en tiempo real entre el Santo y el Angel Blanco. Lo que es rarísimo es que se ve a leguas que el ring no está en una arena sino en una especie de estudio y nada más se escucha el griterío ¡Santo! ¡Santo! Incluso atrás se ve una pantalla azul. Yo creo que el Santo estaba tan adelantado a su tiempo, que se imaginó que en un futuro no muy lejano iban a poder poner gente ahí ¡Ay güey! Era un visionario.

Mientras se andan dando de catorrazos los gladiadores; en una caverna de formas rocosas hechas con papel estraza, un jorobado que además habla solo, nos hace saber que Dracula y el Hombre Lobo van a volver a la vidorria con la sangre de un descendiente de un tal mago Cristaldi, que fue el que alguna vez los mandó directo al averno. De vuelta a la arena, el Santo para no variar gana la pelea. Entra a su camerino y le planta tremendo besote a la novia.

La chavala le pide al enmascarado que vayan rápido a su casa porque su tío quiere hablar con él pero como dice la canción ¡Urge! Obvio, Santo se cizca, no vaya a ser que ya lo quieran matrimoniar. Para su buena suerte, el vetarro le cuenta que le llegó un anónimo amenazándolo con darle matarili a la familia, el cual además coincide -según él- con una carta de hace 4 siglos en donde relatan como el mentado mago detuvo al vampiro y al hombre lobo. O sea, chequen como el vetarro liga una cosa con otra. El Santo se le queda viendo y piensa ¿De cuál fumó este ruco?

El viejo les dice que para contrarrestar a los seres infernales confía en el poder de un puñal. Santo primero se siente aludido, pero luego se da cuenta de que no se refiere a él sino a una daga. Santo le hace la promesa de cuidar a su parentela si le pasa algo pero nada más le echa la sal porque horas más tarde el jorobado lo secuestra y se lo despacha. Drácula y el hombre lobo (que parece oso de peluche con asma) secuestran quién sabe a que hora a algunos humanos y los convierten en parte de su club de colmilludos y peludos.

Para vengarse de la familia Cristaldi, al hombre lobo se le ocurre convertirse en humano y ligarse a la hija del vetarro. Santo que ya sabe que la policía no da una, busca la ayuda de su compadre Blue Demon. Rufus Rex (así se llama el lobo, jajaja) le paga una lana a unos mafiosos y hace la finta de que rescata a la guerozca. A todo mundo ya se le olvidó que el viejo anda desaparecido. La chava anda noviando, y los demás personajes se la pasan jugando al poker en la sala. Los héroes siguen al jorobas hasta una bodega. Ahí se desata una batalla campal en la que Santo y Blue Demon se tunden a unos mafiosos que da gusto verlos. 

Rufus Rex al ver que son más confiados que un inocente chamaco, los manda a la casa de Drácula. En ese lugubre lugar, el vetarro Cristaldi en calidad de muerto viviente se descuenta al Santo, quien le dice al demonio azul una de las frases más bellas del cine nacional, "Vi al profesor, o más bien a un cadaver actuando como un autómata". 

En otra genial escena se hace un homenaje al cine expresionista alemán, especificamente a la película "Nosferatu". En una calca pero muy mal hecha del clásico de Murnau. Un vampiro pelochas se mete por la ventana y muerde a la güerozca mientras ella duerme.

Convertida una en guampira y otra hipnotida por Drácula, las dos muchachas (y la escuincla que es hija de una ellas) van a la guarida del chupa-sangre ¡Sí! ¡Más de una hora chutándose este churro para que salgan con que todo lo anterior nos lo pudimos haber ahorrado!

Santo se avienta un tiro contra los clones de Chewbacca, mientras que Blue que cobra menos por salir en la película, es atrapado. Pobre Demon, Santo siempre lo anda salvando. En la caverna de Drácula se arma un corredero y las clásicas cachetadas guajoloteras. Los ídolos van aventando a los lobos a una fosa llena de picos con sus patadas voladoras. Rufus se pone peor de rabioso que perro de Iztapalapa y como Santo ve que el pobre Demon no puede, se surte el solito a los malosos y vuelve a las víctimas a la normalidad.
Al final hay otra lucha en el ring que dura como diez minutos y tán tán. Fin 

¡Peliculón!

lunes, 10 de junio de 2013

Rápido y Lujurioso 6

El Piojo cinema se honra en presentar una película que no por haber costado varios melones de dolarucos deja de ser piojosa y bastante descabellada, más esto último, ya que es protagonizada por dos pelones (sin albur) ¡Vin Diesel y The Rock Dawyne Johnson!

Después de cinco películas llenas de arrancones que harían palidecer a los microbuseros de Tlalnepantla, el pelochas Dom Tintoretto y su compadre Brian 0´Conner (el güero pa los cuates) regresan para seguir fregando las banquetas. Resulta que ahora el otro calvario, el "polecía" Hobbs va a buscar a Dom hasta el lugar paradisiaco en donde ya nada más se la pasan de baquetón disfrutando el dinero que se robó en la cinta anterior.

Hobbs le pide que le eche la manopla para capturar a unos delincuentes que son re buenos para eso de la manejada. Dom le dice como Juan Gabriel ¿Pero qué necesidad, para qué tanto problema? a lo que el poli le contesta que si no se pone sus moños y lo ayuda, va a conseguir que a él y a todo su equipo les concedan el indulto por todas sus fechorías. Y todavía para ablandar más al fortachón, Hobbs (que también está re mamey) le enseña una foto de alguien que está colaborando con los malandrines ¿Y quién creen que es? ¡La ex novia de Tintoretto! ¡La Lety!

Dom Tintoretto que ya la creía en el más allá, se queda con cara de What. Acepta el ofrecimiento y reune a todos sus valedores. Llegan los dos negritos que se la pasan vacilando,   el coreano que anda echándole los perros a una muchachona que está de muy buen ver, nada perdido el chaval y obvio, también le cae a la pachanga el güerejo.

Se van todos en bola hasta Londres y ahí, para no variar destruyen carros lujosos a diestra y siniestra. Van como alma que lleva el diablo y dan volteretas que da gusto. Dom se encuentra con La Lety y la muy ingrata en vez de darle unos picoretes le mete un par de balazos. Como Dom es bien machín, se saca las balas y ni una lagrimita le sale. Su pecho está entero, pero su corazón queda roto por la traición (¡Ajaleees!). 

Total que le van siguiendo la pista al maloso de una forma bastante torpe y absurda, todo nada más como pretexto para chocar más autos y aventarse unas peleas muy jaladas. Hasta una policía que trabaja para The Rock, se avienta un tiro con La Lety, cual viejas chimiscoleras  jalándose los pelos en el metro Hidalgo.

Para no hacerles el cuento largo, se supone que la Lety perdió la memoria, el maloso la encontró después de que casi se petatea o sea de que poco faltara pa´que chupara faros. Así se unió al lado oscuro. Hablando de lo oscuro, mientras todo esto pasa, los morenazos siguen contando sus chistes sangrones. El coreano hace su luchita y anda de lujurioso con la muchachona, pero como que ni lo pela y el güero como que tampoco ni fu ni fa.

Llega la escena final en que cada quien agarra su vehículo, los buenazos sus carros, The Rock su helicóptero, el villano un tanque ¡Sí! ¡Un tanque! Van brincando como mono de video juego de carro en carro; se avientan de un segundo piso y caen en el asiento de un auto que va a mil por hora ¡No buenooo! ¡Si no le atinan y caen sobre la palanca de velocidades no me quiero imaginar la desgracia! La Lety sale disparada por los aires y Dom se convierte en Iron Man, vuela como 20 metros, la cacha en las alturas y luego con su cuerpesote cae sobre un carro y ni un rasponcito se hace.

Al final hasta se dan el lujo de destruirle su avionsote al malora y de paso conseguir que Hobbs les cumpla la promesa de no meterlos al fresco bote. Toda la familia Tintoretto, incluída la Lety, que ahora si dice acordarse de Dom (vieja convenenciera) regresa a casa y se pone a chelear.

Lo peor de todo es que ya avisaron que viene la séptima parte titulada:
Rápido y Furioso 7: Pelón manejas con cuidado.

viernes, 31 de mayo de 2013

Fiebre de amor (o las calenturas de Lucerito)

Cuando vi esta película entendí porque Luis Miguel está ahora tan traumado, seguro participar en tan infame y ridículo espectáculo- si es que así se le puede llamar a esta cosa- lo dejó con serios trastornos mentales. Y que decir de Lucerito, que quién se iba a imaginar que de escuincla se veía tan candorosa y de adulta se transformaría en una doña guapetona pero bastante pesadita (basta recordar los chantajes sentimentales que se avienta cada año en el dichoso Teletón).

Fiebre de amor,es una película producida con la misma intención que todos los bodrios de Televicine protagonizados por las dizque estrellas de Televisa: promocionarlos y explotar su imagen populachera. Dirigido por alguno de los tantos Rene Cardona, vaya a usted a saber si era el papá, el hijo o el nieto, que a fin de cuentas de los tres no se hacía uno, el filme más bien parece un comercial turístico de las paradisiacas playas de Acapulco.

Ya entrado en materia peliculera, les cuento que la película inicia con un grupo de chamaconas vestidas como porristas que se avientan un bailecito que les enseñó seguramente el profe de deportes de alguna secundaria de gobierno. Acto seguido aparece...pues quién más va a ser, Luis Miguel cantando el tema que da título a semejante obra maestra ¡Fiebre de amooouuuooor!

Les recuerdo que la película la estrenaron en aquél lejano 1985, cuando Luismi era un adolescente de greña larga, dientes chuecos y que hacía boca de olán al entonar sus melosas melodías. Prosigo con la descripción de la bellísima escena (eso claro, fue un sarcasmo), las porristas de espaldas a la cámara se van volteando y ¡Tarán!¡Wow! En sus blusas traen una letra y se van formando los nombres de los protagonistas ¡Que emoción! L-U-C-E-R-I-T-O, menos mal que no consideran a todos los que salen si no les tomaría horas.

Lucerito interpreta a una chamaquilla que está vuelta loca por Luis Miguel. Mientras está en su mansión de Acapulco pierde el tiempo viendo programas tipo el desaparecido "Siempre en domingo" y se queda embobada cada vez que aparece en pantalla el cantante de Ya nunca más y 1+1 dos enamorados (¡Ay güey! Me sorprenden mis conocimientos musicales). Un buen día se entera de que su ídolo irá a Acapulquiux a dar un concierto y anda como 
quinceañera de pueblo toda emocionada.

Yo que ni por equivocación había visto la película, supuse que a partir de esa premisa, la historia iba a mostrar los intentos de Lucerito para ver de cerca al mister dientes y de paso ligarselo, porque eso era lo más lógico. Luego recordé que todo lo que tenga que ver con lógica y cordura es algo que no se le da a los creativos de televisa.

Luis Miguel llega al puerto y para no aburrirse se sale un rato a dar un volteón a las instalaciones del hotel, en esos minutos no solo confirma que de actor tiene lo que Cardona tiene de director, sino que además se presta a que lo ridiculícen una y otra vez. El tarugo recibe mentadas de una señora a la que casi atropella intentando manejar un carrito de golf, de una turista que alega que le robó una cámara, de una mesera que le dice que a ella le gusta Frank Sinatra, y de pilón se cae al agua mientras está pescando. Suena como película cómica de Chevy Chase, pero les juro que no da risa. En la escena que cae al mar pensé que no saldría a flote porque el tipo era un plomazo.

Mientras suceden esa cadena de boberías, Lucerito anda deambulando de un lado para otro esperando que llegue el momento del concierto. Hay una escena en particular en la que se ve que el director tiene la intención de que nos echemos un taco de ojo con la morra en bikini, pero lo cierto es que la ex-esposa de Mijares, en ese tiempo todavía ni se desarrollaba, y aunque así fuera, la iluminación es tan mala que solo se ve una sombra que va corriendo en la playa.

Todo adormilado uno se pregunta ¿Y a qué hora va a surgir el amor que tanto anunciaban en la publicidad? Resulta que al guionista sin que el director le diga "Oye no manches, eso está muy jalado", se le ocurre la maravillosa idea de que Lucerito mientras está en el concierto empiece a hacerse unas chairas mentales (Traducción: que la susodicha se imagine una serie de debrayes, que hacen sospechar que se les olvidó editar una escena que involucra el consumo de hongos alucinógenos).

En una de esas loqueras, se ve así misma casándose por la iglesia con Luis Miguel. Al salir, una multitud (como de veinte personas ¡Que cosas!) los espera. De ahí ponen pies en polvorosa y se van al hotel. A Lucerito ya se le cuecen las habas por ir a la alcoba nupcial a darle trámite al asunto, pero Luis Miguel resulta ser tan inocente que parece tonto por no decirle más feo. En resumen, el mentado "Sol" nomás no calienta. Mientras la chiquilla precoz se va poner cómoda, el menso abre una botella de vino, le da dos tragos y se pone hasta las manitas. Al regresar la fogosa esposa, le pide al maridito que se quede en paños menores. Luis Miguel que ya anda hasta las chanclas se quita la ropa, y deja que las prendas se caigan pero por la venta para regocijo de las fans que lo miran desde abajo. Primero el saco, luego la corbata, y luego casi se mata porque deja caer un zapato ¡Pero con su pie dentro! Es sublime ver el muñecazo de trapo que sale volando por los aires.

Lucerito despierta de sus ensoñaciones pachecas y corre al escenario a pedirle un autógrafo, pero el policía le dice ¡Naranjas agrias! Y me la retacha. Pero ella, que es más necia que tabasqueño en elecciones presidenciales, se monta en su macho y lo va a buscar al hotel. Para su mala suerte, se equivoca de habitación y es testigo del homicidio de una señora ¡Ah! Pero he olvidado mencionarles algo fun-da-men-tal, durante todo el filme se escucha la misma mugre canción ¡Un verdadero martirio! Incluso, cuando los delincuentes quieren matar a los protagonistas se escucha ¡Fiebre de amouuuoooor! en versión rapidita.

Por fín después de casi una hora, Lucerito y Luismi se conocen en la vida real, cuando ella escapando de estos tipos se mete por accidente al cuarto del chaval y le pide ayuda. Es inexplicable que siendo Luismi tan famoso y asediado por una bola de fanáticas no tenga un solo guarura que lo esté cuidando. En fin, para no hacerla más cansada, se arma una corredera y escapan en un carro. Durante la persecución se les atraviesa una patrulla y no se entiende porque en vez de acudir al policía, pasan a un lado provocando que se voltee el otro vehículo. Hay otra escena en donde no se ve ni con que han chocado pero el caso es que Lucerito es raptada por los malosos y Luismi como si fuera Terminator región 4 sale de entre las llamas, bueno, la verdad es que está como a 30 metros del lugar donde explotó el coche ¡Pero no le quiero quitar la emoción!

Luis Miguel también tiene poderes telepáticos porque da con el bote en donde los malosos pretenden llevarse a Lucerito. En rescate suicida los amenaza con el cuchillo de la mantequilla y finalmente la salva. La película tiene unas frases que quedaran para la historia del cine como:

 "Vámonos de aquí si no quieres que nos hagan picadillo". Luis Miguel a Lucerito cuando son perseguidos  por los asesinos.

"Gracias a ti por ser como eres". Luis Miguel cuando Lucerito le agradece haberla salvado.

"Perdóname. Es que creí que era otro de mis sueños". Lucerito después darle tremendo cachetadón al cantante.

Y al final la fiebre, no llega ni a calentura porque ni un triste beso se dieron. Pero eso sí,  una vez más se vuelve a escuchar la cantaleta ...¡Fiebre de amoouuuoooor!